Critica de La Última Legión.

La película que tenemos entre manos podríamos catalogarla como “bosta”, pero además de vaca grande y hermosa, “bosta de vaca Milka” para ser más rigurosos.

Es la típica película que te echan los de Telecinco los domingos al mediodía para que todos nos podamos echar tranquilamente la siesta, incluso los que no tienen ganas. Es ver 5 minutos la película y caerte inconsciente en cualquier parte cual narcolépsico de anuncio de Flex. Estas pelis, como todos bien sabemos, son el equivalente a los documentales de La 2 pero para los findes. Pero en lugar de leones y mangostas salen madres maltratadas, abogados y algún que otro dragón (alguna vez incluso todos mezclados). Son las películas que sólo ven los abuelos.

Pues se trata de una peli de este estilo pero con menos efectos especiales. Algo que se podría perdonar si el argumento fuera bueno pero es que ni eso.

El análisi:

La historia consiste en que los godos llegan para conquistar Guarromán pero como no sabían llegar y todos los caminos llegan a Roma pues deciden que ya que han hecho el viaje y dejado los chiquillos con los abuelos pues se ponen a conquistarlo. Justo cuando lo hacen ha sido coronado como nuevo emperador un crío de unos 8 años. Que si lo pensamos un momento, sería como si aquí coronaran a Froilán rey que, sí, estaríamos puteados pero por lo menos nos íbamos a reír cosa fina con él viéndole dar patadas cual Chuck Norris a otros jefes de Estado y más si aprendiera capoira. Además con su padre, el sempiterno Marichalar. Ya me lo estoy imaginando paseando en patinete con su fular por el Coliseo romano arriba y abajo buscando un vendedor del chocolate que más le pone a Melendi.

El nuevo emperador va acompañado por un mago que se supone que es Merlín. Le tratan de dar un aspecto como de Gandalf pero se queda en un triste Panoramix resacoso. Además, su magia consiste en haber tenido durante su infancia el Magia Borrás y saber echarse la moneda al pantalón sin que se caiga al suelo.

 Volviendo al tema, van los godos a la ciudad y asaltan el palacio donde está el emperador. El asalto es algo descojonante: son nada menos que unas 200 personas contra 10, vamos el mismo número de gente que hay en los McDonalds los findes delante y detrás del mostrador respectivamente. De hecho las escenas de lucha son bastante parecidas.

Vamos, que el palacio del Imperio más poderoso de entonces donde está el máximo mandatario¡es tomado por 200 personas y defendido por 10! Esto es algo de lo que la Historia no nos dejó nada escrito. Despistes más tontos, oches. Si por lo menos los defensores fueran vascos, todavía, pero siendo romanos… Además hay un cachondo de los 10 que defienden el palacio que dice: “¡Formemos un muro!”. Vamos a ver, chico, ¡que son 200 contra 10! ¿Cómo haces un muro contra eso? En el 2053, cuando el forense hace la autopsia al actor que dijo esta frase, descubrió, ante su asombro, que tenía los huevos cuadrados. Todo quedaba perfectamente explicado.

Pues están todos así dándose de hostias y el Malo se carga a la madre y hace pincho de moruno del padre del emperador y secuestra al mismo pero así como diciendo, cógelo tú que a mí me da la risa. Con lo cuál esto demuestra que es más difícil hacer el test de Cooper que secuestrar a un emperador y sino que se lo digan a Hernán Cortés.

Pues una vez secuestrado y encerrado los romanos tratan de rescatar a su emperador. El Imperio Bizantino les apoya en esta misión y para demostrar su leal apoyo les manda un ejército de 1 soldado. Enterito, eso sí. Estuvieron por mandar a uno de la ONCE para terminar de descojonarse pero ya les pareció excesivo.

Por lo menos resulta ser una soldada y parece que, al igual que Rudolf, ella sabe indicar el Norte cuando hace frío pero no con la nariz precisamente. Así que todo el grupo está contento de su presencia, más tarde niño incluido que ya le empezaba a llamar Onán para que le fuera fiel sirviente el resto de su vida. Además, para que algunos no la vean como la mujer objeto de la peli, es la que mejor sabe dar hostias como panes de todos. Vamos, que va ella sola a rescatarlo y se lo trae y viene con el cinturón de campeón de la WWF tras ganar de KO al Gran Kalhi y con los huevos de Triple H colgando de su cuello cual collar.

Ey, no vale usar cuchillos por la espalda… ¿Em? ¡Un momento!

Así que nos juntamos con nada más y nada menos que 5 personas. Vamos a ver, ¿me estás diciendo que para rescatar al tío más poderoso del planeta usas una legión formada por 5 tipos? ¿Por qué no directamente os vais todos de cañas? Porque esa misión tiene menos futuro que un sexshop en el Vaticano.

Pues sí, así es. Van a rescatarlo a una isla y esta vez hacen el asalto romano al revés del godo: los 5 de antes contra unos 200. Es como si los inmigrantes, adolescentes y universitarios sin futuro (estudiantes de Filosofía e Historia, ¡uníos!) de detrás del mostrador del McDonald saltaran y atacaran a todos los gordos de la cola. Algo inconcebible.

  

En esta escena vemos ligeramente al doble (en sentido literal) del niño para las escenas de acción y baloncesto.

Como no podía ser de otra forma lo consiguen rescatar con 0 bajas aliadas. Mientras tanto el chavalín se encuentra la espada Excalibur. Sí, así es. El guionista estaba entre eso o poner el Arco de la Alianza, pero le pareció más creíble que encontrara la espada. Para más risa se encontraba en un sótano que comunicaba con la habitación del Malo.

Tras rescatar al chico se dan cuenta de que en su ausencia los senadores han aceptado el gobierno de los godos porque entre que te gobierne un godo y un chaval con cara de estreñío está bastante claro. Además, las putas las pagaron ellos primero.

 Así que vistas como están las cosas deciden buscar algún Cánovas del Castillo que les restaure o algún apoyo que lo encuentran nada menos que en Britania (Gran Bretaña, para los estudiantes de Garantía Social) y pallá que empacan.

No, el director no ha visto la Comunidad del Anillo, ¿por?

Aquí paro el análisis porque como podéis ver estás toda la película esperando a que en cualquier momento salga Concha Velasco hablando de sus problemas de incontinencia y lo bien que le va el dodotis del Indasec.

La peli no es tan mala pero, entiéndanme, es de estas pelis que no deberían llegar a la cartelera de un cine. Debería acabar en una gasolinera en el mismo estante, pero en una balda inferior, en el que estén los grandes éxitos de Cecilio.

Conclusión:

Lo mejor: Poder hacer la digestión de la paella del domingo perfectamente. Lo mejor es verla con la novia ya que la peli es tan mala que seguro que ella quiere entretenerse de alguna forma. Esto último recomendado especialmente para los que no han metido la zarpa con la amiga todavía.

Lo peor: Pagar 6 eurazos por ver algo que darán en dos semanas en Telecinco.

Algunos fotogramas de algunos fallos que mi mente que no detecta detalles se percató:

¡Toma puñetazo en la coraza de los veinte duros! ¿A que duele?
En esta peli aprendemos que el sobaco es un órgano vital porque este soldado ya no se levantó más.

Y cierre:

Por: Gran Cabeza.

Enviar a Meneame.Enviar a Fresqui.Enviar a Barrapunto.