Critica de Mutantes En La Universidad (1986)

La película es puro Troma de los 80, esto es, personajes frikis, pelos crepados, super-nerds, tetas, y muchos resíduos tóxicos para regarlo todo como si fuera un buen vino crianza.

El análisi:

La peli va de un instituto que está situado al lado de una central nuclear que está dirigida por el gordo seboso que era alcalde en El Vengador Tóxico, dueño del cementerio de coches en Street Trash y del PP para más señas. Con lo cual pronto empiezan las filtraciones de material radioactivo por ahí.

Hay una panda de punks extrañísimos y de dudosa sexualidad, que antes eran los más empollones del colegio, pero se supone que la radiación los ha vuelto así de freaks, que cultivan su hierba en los jardines de la planta nuclear, y el que se la fuma también le entran paranoias y transitorias mutaciones. Vamos que se pillan un amarillo mu chungo.

La verdad es que la peli me ha decepcionado un poquillo, pensaba que habría más mutantes por ahí, además que la peli empieza bastante bien, con ese nerd que parece que se puede convertir en el nuevo Vengador Tóxico al fumarse un peta radiactivo y luminoso, y que en lugar de eso, se derrite asquerosamente. Pero luego la cosa en vez de ir “in crescendo” se queda un poco dando vueltas sobre lo mismo, hasta el final en el que aparece ese monstruaco que tampoco viene mucho a cuento, yo me imaginaba una enorme hecatombe nuclear, pero la cosa se queda más en el tema de los pandilleros jodiendo por ahí.

La versión Beta de un criter.

De tetas también se queda un poco corta (todas las pelis lo hacen) ya que sólo tiene un par de pares. Que menos que sacar una tía con tres.

La peli tiene el típico presupuesto de Troma, pero tiene algunos efectos bastante guapos, y el bicho del final también es muy resultón, aunque también tiene cosas muy cutrecillas, como el tema de los rayos láser o la explosión final, con bastante cutrerío.

Los personajes son los típicos estereotipos ochenteros y “tromísticos”: los macarras, la chica guapa y virtuosa (hasta que se fuma un porro radioactivo), su novio el guaperas (y virtuoso también, hasta que se fuma un porro radioactivo), la profesora de gimnasia gorda como una nutra, el super-nerd con los bolis en el bolsillo de la camisa, los amigos con pelo raro y ropa aún más rara que sólo piensan en follar, las amigas putillas con pelo crepado y super maquilladas que le dicen a la protagonista que no sea tan estrecha… lo dicho, los personajes estereotipados que todos conocemos y amamos, ya que a todos ellos los hemos visto en numerosas películas.

Los actores que los interpretan, pues ninguno para tirar cohetes, la verdad, pero bueno, esto es serie B (o más, a veces el abecedario se queda corto para según qué pelis).

De gore tiene puntos muy guapos, pero muy escasos para lo que se podría esperar de Troma en una peli sobre resíduos tóxicos.

La música tiene momentos molones, aunque hay música sonando casi todo el rato, y a veces se hace un poco cansino. Como curiosidad, decir que hay canciones compuestas por Clive Burr, que fue batería en los 3 primeros discos de Iron Maiden.

Conclusión:

Pues eso, una peli de la que me esperaba más (dura 1h 17m y se me ha hecho larga en ocasiones…), pero que por lo menos me ha hecho entrar el gusanillo de ver sus secuelas.

Y cierre:

Le pongo un 6 en mi Troma-escala.

Por: El Becario Fumeta.

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