Critica de Conan El Destructor (Primera parte).

Se abre el telón y aparece un garrulo con dos brazacos como pollas de elefante -gruesos, venosos y peludos-, una única ceja negra y espesa como el pubis de un gorila, y sobre ella una boina enroscá a presión. El espécimen se apoya cómodamente en el costado de un tractor típico, tras dicho lo cualo sobreviene la pregunta: ¿cómo se llama la película?

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡CONAN, EL DEL TRACTOR!!!!!!!!!!!!!!!!

Eso que tiene en el pecho ¿qué es? ¿Aceite gayer? ¿Cagarrutas?

Eso que tiene en el pecho ¿qué es? ¿Aceite gayer? ¿Cagarrutas?

Fue este pedazo de cacho de trozo de porción de MIERDA de film la culpable de que el personaje quedara en el inconsciente colectivo como un psicópata con síndrome de down. O un subnormal asesino. O como quiera ser llamado. Un tontolpijo peligroso. Un imbécil que si le llamas imbécil te da una colleja y te saca la inteligencia por los orificios nasales. O sea, como el leatherface -aka caracueraco (di eso rápido todo junto)- de la Matanza de Texas, que sí que era un mongolo de verdad, que le gustaba mucho de cortar miembros y además estaba sobrealimentao -de carne de jamelga-. O sea, el mismo personaje, sólo que en teoría Conan era “bueno” porque no mataba ni comía jamelgas, sólo mataba todo lo que se le ponía por delante y ya.

Vamos, que “Conan” es sinónimo de mala bestia retrasada, de payaso, de inculto. De insulto también. ¿Fue así siempre? ¿Y a mi qué me importa? No sé si sabéis que el personaje nació en el año viejuno de 1932, parido por el culo de un poeta maldito llamado Roberto Ergüin-Joguar. No es un escritor muy conocido ni falta que hace, pero si un fan suyo me oye decir esto en voz alta seguramente no me diría nada, pero se daría la vuelta con cara de estreñido e iría corriendo a su casa aguantándose las ganas de llorar y luego escribiría un poema con rima asonante sobre “cuánto odio a aquellos que no respetan a mi dios”. Porque los fans de ese señor lo adoran. Lo de “adoran” no es una hipérbole.

Bueno, no es una hipérbole sobre todo porque no sé lo que significa “hipérbole”, claro.

El poeta maldito texano, como todo poeta maldito que se precie, se suicidó con 30 años volándose la puta cabeza con un revólver porque se había muerto su mamá. Los poetas son unos maricas, sobre todo los poetas que van de machotes. En cambio los poetas que van de maricas como Antonio Gala son realmente los machotes, porque no ocultan lo que son, a ellos todos mis respetos. Sí señor.

Gañán Mountain

A Conan sólo se le conocía por unas revistas de mierda llamadas PULP hechas con papel de culo del que rasca, y cuyo nivel literario era tan alto como el nivel de sexapeal de Ana Obregón. Curiosamente en estas revistas del orto comenzaron escritores como H.G.Welles (La guerra de los mundos), E.R.Burroughs (creador de Tarzan), H.P.Lovecraft (el de los mitos de Cthulhu -por cierto no se pronuncia “cazulu” ni “cutulu”, ostiaputaya-) y otros que finalmente sí que han sido aceptados y valorados por la crítica literaria de bigotes aceitados y ojetes con monóculo, como “escritores” de verdad. El pobre Roberto en cambio, no. Los críticos literarios dicen que era un escritor con mentalidad adolescente, que tenía talento, pero que no le dio tiempo a desarrollarlo, y que era demasiado explícito y sin subtexto ninguno, que no era un buen escritor, vamos. La verdad es que a mí la crítica me chupa el ano, y son todos unos escritores frustrados hijos de las mil putas que mejor que juzgar a otros que se vayan a lamer la concha caducada de sus abuelas muertas por lepra genital.

Lo cual no quita que tengan toda la razón del mundo, que la tienen.

Por aquél entonces, mientras los burguesitos de turno le daban al puto charlestón y a la gaseosa -el whisky estaba prohibido, era la Ley Seca y si te tomabas aunque fuera un cerebrito venía Eliot Ness y te reventaba los cachetes del culo con una Thomson-, y los pobres se morían de asco porque encontrar trabajo en plena depresión económica era más difícil que comerle el coño a Patricia Conde, los pulps en sus fictions ilustraban con dibujines a tinta chinorri los héroes de sus historias. A Conan en los depresivos años 30 le habían pintado como una mierda parecida al príncipe Valiente, con pelazo de pijo alternativo así con flequillito y nada cachas.

ATIENDE: en esta siguiente puta mierda, Conan es una especie de protagonista de un film de Bolliwood. Estaría bien que se pusiera a cantarle a la jamelga y a hacer movimientos espasmódicos con el cuello, de lado a lado, asín, iri iri jala jaeee gla glaaa jiuu jalr.

¡Del pita pita deeeeeeel!

Así que Roberto y su hijo “el Conan” no fueron demasiado conocidos hasta los años 60, momento en el cualo un señor llamado FRANCO PANCETA -(aka Frank Frazetta)- pintó unas pinturas para ilustrar la portada de unos libros recopilatorios de los cuentos literarios. Él fue el que creó la leyenda, vale que el Rober ideó la mierda pero la imagen del personaje es de Franco Panceta, y ya. A partir de esa pintura, todo lo que vino después fue copia.

Tiene más acero encima que Robocop saliendo de la ferretería.

Las portadas de Panceta tuvieron un éxito brutal. Había gente que compraba los libros sólo por las cubiertas y se pasaba por el NIHUE-NIÓ los relatos de Rober. ¿No sabéis lo que es el nihue-nió? Ni huevos ni ojete, sino la zona intermedia que separa ambos reinos. Por allí se pasaban los cuentos. Supongo que estarían esperando a la película.

Lo que no tardó mucho -bueno, total fue en 1971- que unos dijeron: eh, vamoz a de hacer unoz comiz de Conan!!! Y otro dijo: bah, no. Y el otro respondió: ah, poz nada. Y el otro dijo: eh que era broma, que vale, que sí. Y el primero: no, yo ya no quiedo. Y el segundo: pues los hago yo solo, gilipollas. Y el otro: nooo, que la idea eda mía, cabdonazooo. Y así… hasta que sí, que al final sí, que sacaron unos comiz a cholón sobre Conan, lo editaba Marvel (marvelmiscojones) y lo pintaba Barri Esmíz, y un niño que se llamaba Roi Tomás le decía: en este cuadrito tienes que pintar a Conan azí, y en este otro cuadrito le pintaz azí, y azí, azí… Era un mandón el Tomás, oye. El tío culeao.

Y Conan pos no era tonto. No. Era listillo, y no es que estuviera demasiado cachas, era así más bien atlético, y ágil, y era listillo el cabrón.

Entonses unos dijeron: eh, vamoz a de hacer una peliculita de Conan!!! Y otro dijo: bah, no. Y el otro respondió… bueno, ya sabéis, que al final la hicieron, en 1982 la estrenaron, la escribió Juan Milius y la dirigió otro señor que se llamaba igual. Que a lo mejor eran el mismo, también. Y la protagonizó un mastuerzo austríaco cuyo padre había currado en las SS, pero eso no significa que fuera nazi, sólo que trabajó como nazi, pero vamos, que mi abuelo tampoco es que fuera un santo el hijoputa durante la guerra… Arnoldo desde pequeñito dijo: “Pápa, Máma, de mayor quiero ser la putaza más grande que ha cagao el mundo”. Y así lo hizo, el guacho. Cada día se comía un cuarto de bote de pastillacas para la tos, y luego se iba al gimnasio y levantaba todo lo que encontraba tirao por el suelo. Le salieron muchísimos bultos, y con ellos ganó varios premios. Tenía unas tetas inmensas, duras y sabrosas como dos sandías del tío Venancio. Los premios de los concursos de estar cachas le hicieron muy popular y muy millonario también, al cabrón. Una amiga suya le guardaba el dinero en su monedero secreto. En la foto, Arnoldo buscando cambio pa tabaco.

La imagen habla por sí sola, no puedo añadir nada más.

Pero tanta puta y tanto porro no eran bastante para el fornido hijodelagrandisimaputa, asi que decidió hacerse estrella de Hollywood. Y tras protagonizar maravillas del séptimo arte como “HERCULES EN NUEVA YORK” con el nick de “Arnoldo Fuerte”, le ficharon para hacer de Conan. La cosa es que el que hacía los dibujines de los comics, el Barri Esmí, lo había dejao porque tardaba la puta vida en terminar las viñeticas, porque él quería de dibujar muchísimos detallitos, que si las hierbecitas del campo, que si los pelitos del bigote de la repelotuda de su hermana, que si el brillito de la espada de la reconchaputa que lo parió,… Así que le dieron la patá en el asjul y vino un nuevo niño gordo y con barba que se llamaba Juan Buscema y que dibujaba a Conan ultra mazao y con cara de chimpancé con las pelotas por el piso. Así que el que interpretase a Conan debía de parecerse a esta nueva versión de los comiz. Y por eso cogieron a Arnoldo.

Arnoldo con el quitamultas de Krom.

La peli de Milius fue muy buena. No tenía en realidad mucho que ver con el Conan de Roberto Ergüín-Joguar pero tal vez por eso la peli salió bien. Tampoco era en realidad el Conan de los comics, lo cual tampoco significa que se perdiera nada del otro mundo. Algunos se enfadaron por esto, que si no era fiel, que si les habían ofendido seriamente en sus tiernos corazones de puristas, pero ese tipo de gente se ofende cuando se entera de que sus padres todavía hacen el amor, así que habría más bien que tener compasión de ellos porque el cristianismo no les funcionó y tuvieron que aferrarse a otras religiones alternativas como por ejemplo Marvel Comics (marvelmiscojones). Suelen llevar el pelo largo, gafas, camisetas negras y aspecto enratonao. Además tienen serios problemas para estimularse sexualmente porque ya se han masturbado con todos los dibujos de jamelgas que tienen en sus colecciones de tebeos.

Sí. Yo una vez fui uno de esos.

Que no. Jajajajajajaajajajajajajaj.

Bueno, sí.

Que noooo. Jajajajajajajaaj.

El Conan de Milius no era el Conan que quedó en el inconsciente colectivo. No era imbécil, de hecho pensaba, y aunque era bastante bestia -lo bastante como para tumbar un camello con la mano abierta- el personaje tenía su sencilla pero al mismo tiempo profunda coherencia, de hecho maduraba a través de la historia. Milius es un tipo con una boca y una lengua que más parecen la zapatilla y la plantilla de un gitano. De esa raja que tiene en la cara han salido perlitas como: “yo voto al que sé que va a ganar, ahora mismo voto a Bush porque es quien está en el poder. Antes votaba a Reagan por la misma razón, aunque la verdad es que no me gustaba mucho”. O “a veces me dan ganas de salir a la calle y empezar a pegar tiros a todo dios. Pero no lo hago”. Muy bien, Llonmíilius. Un día que te vea te doy un besito.

¡Ey, beibi, qué pasóoooo!

Conoce más al gran Milius con este audio:

Pero Miliuz aparte de decir gilipolleces es un tío muy interesante, muy inteligente y que escribe muy bien. Mucho mejor que George Lucas, que todo el mundo le adora, con la papada esa que tiene el tío, que parece un orangután viejo… Pues Miliuz es mejor, pero como es tan bocas el tontolpijo, pues nunca encuentra trabajo… Ayyy, si no hablases tanta mierda, Llonmílius….

Arnoldo no hizo una puta película más en casi 3 años, desde que acabó Conan. Se forró por fuera -con ropas caras- y por dentro -se alicató con oro el ano-. Entonces alguien dijo: eh, vamoz a de hacer otra peliculita de Conan!!! Y otro dijo: bah, no. Y el otro respondió: ah, poz nada. Y el otro dijo: eh que era broma, que vale, que sí. Y el primero: no, yo ya no quiedo. Y así…

Llamaron a Juan Milius para que lo hiciera bien otra vez, pero resulta que Juan estaba hasta los cojonazos del productor que se llamaba como el puto perro de los Picapiedra, Dino De Laurentiiiiiiiis que era un viejo retrasado o algo así, no sé. Total que Milius le dijo a Dino que se fuera a la madre que reputamilparió y o sea que no, que le iba mal. Total (recall) que hacía falta alguien que escribiera el guión… Dino pensó, y pensó y pensó y finalmente lo dejó y se fue a cagar y mientras un enorme cacho de mierda emergía de su dilatado esfínter, se dio cuenta de que el mejor señor para escribir el guión de la peli de Conan era el señor que escribía el guión del comiz de Conan. El tordo cayó al agua salpicando unas gotas frías en los cachetes arrugados de De Laurentiiiiiiis. Tras un breve escalofrío, y sin tan siquiera limpiarse el ano, corrió al teléfono para llamar a Roi Tomás.

Aquí Roi tras el último programa de Cambio Radical, el que hicieron a mala hostia para dejar peor a la gente.

Conoce más al latin lover del Roi con este audio:

Roi escribió un guionajo de tres al cuarto, con un amigo suyo. El guión de “CONAN 2” era una mierda pinchá en un palo pero no tan malo como luego llegaría a ser. Se llamaba “CONAN, EL REY DE LOS LADRONES”. Tremendo titulazo, desde luego, ¿no os la pone durísima? Claro. Es que es un título muy bueno. Quebin Cosner lo sabe. Una cosa sí tenía este guión, y es que aunque era más malo que Aznar de speed, de todas formas sí que podría haberse considerado una verdadera secuela porque, por lo menos no contradecía la peli de Milius. Por cierto, en ése guión, Tomás se cargaba a Subotai al principio de la peli.

Al final el productor con nombre de perro de los Picapiedra leyó aquello y Roi Tomás le preguntó: ¿qué, abuelo, le mola? Y Dino respondió: no, me da muchísimo asco, y tú también me das asco. Vete.

Y Tomás se fue, humilladísimo. Jajajajajajajajajaajajajaj. Ala. Pa que vuelvas a escribir guiones de cine. Jajajajajajajajaajajajajajaj. Guionista de comizs. Jajajajajajaj jajajajajajajajajaajajajjaa… Qué risa… Ay… si no fuera por estos momentos, hace tanto que me habría suicidado….

Por otro lado, también hacía falta un direztor -(diossss como me está jodiendo el Microsoft Word, joder, que me corrige las faltas osssstia puta, que yo sé cómo quiero de escrivir, tuh putah madreh)-.

El productor con nombre de perro de los Picapiedra eligió a RICARDO FLESKER, no sé si era hermano de Jessica. Este señor había dirigido algunas pelis que molaban, como la de “20.000 lenguas de viaje sufmarino” con QUIR DUGLAS y “los vikingos” con QUIR DUGLAS. Así que ¿por qué iba a hacer una puta mierda ahora? Pues mira, no lo sé, pero es que si la vida me ha enseñado algo es que las mareas cambian, la luna crece y mengua, la arena del desierto nunca permanece en el mismo lugar, el universo es variable y mutable cual agua del río, y los directores buenos también llega un momento en que hacen películas que más que películas parecen una compresa de leprosa.

¡Atiende qué fotaco!

Conoce más al viejuno del Flesker con este audio:

Empezando bien: Flesker contrata a un guionista para que se cague en el guión de Tomás, que ya de por sí era una bosta de gliptodonte. La idea de Flesker, la reputa que lo mil parió, es hacer una especie de parodia de la primera peli de Milius. O sea, como una peli de Mel Brooks con Arnoldo. Esto, por supuesto, no se lo cuenta a Arnoldo, que no quiere que se rían de él -además como te rías de él y te suelte una con la mano abierta te tién que volver a montar con libro de instrucciones-. Encima le dice a Arnoldo que haga más pesas, que está debilucho. El resultado es el Arnold más deforme de toda su filmografía. Cuando se entrenaba para Mister Universo era una montaña de mierda, pero de alguna extraña manera se le veía sano. En THE DESTOROYAH, los músculos de Arnoldo parece que van a reventar, no tiene flexibilidad ninguna, y tiene las venazas tan llenas de Chemicals que parece que le corren orugas regordetas por debajo de la piel.

arnoldo mirando un dibujito de esos en 3D o con ganas de cagar, una de dos.

Conoce más al supervitaminado del Arnoldo con este audio:

Y hasta aquí la primera parte de 3 de la crítica de Conan.

¡No se pierdan la siguiente batparte en este mismo batblog a la misma bathora (batmás o batmenos)!

Ir a la segunda parte de la crítica.

Por: Truño Llameante.

Enviar a Meneame.Enviar a Fresqui.Enviar a Barrapunto.