Critica de Gandhi.

Gandhi, ese hombre controvertido que luchaba contra las injusticias sociales. Ese hombre que se ponía siempre del lado del débil, que luchaba por él. Ese hombre que respetaba todas las creencias. Ese hombre que se hacía su propia ropa, sueltecica. Ese hombre que bien podría ser considerado un sadomaso porque eso de que te dejes dar tantos palos… ¡es que te mola! Ese hombre que era considerado por el pueblo un Superma…hatma Gandhi (Risas y aplausos) con pañales Huggies en vez de con mallas y capa.

El análisi:

La peli empieza con la llegada de Gandhi (Ben Kingsley) a un sitio abarrotao de peña que no sabemos de momento cuál es (Pakistán, ya te lo digo yo). Una persona entre la turba de gente nos informa de que debe haber lo menos 10.000 personas reunidas (según los convocantes y 4 gatos y 30 personas malfollás que pasaban por allí según fuentes policiales). Vamos a ver, aquí hay menos gente que en la batalla de Rocroi en Alatriste. Si hay 70 personas en pañales es de milagro y seguramente que se repiten los extras del fondo. Gástate un poco más en el catering que una triste Freeway Cola y un bocata de butifarra no invita a la gente para pasearse en gayumbos por el plató (bueno, lo que Sardá conseguía con su público en su ñordama es algo que algún sociológico debería investigar a fondo, pero el reparto de coca – sin cola- en los descansos es un buen argumento a tener en cuenta para tanta efusividad y devoción).
En esas estamos cuando vemos a Gandhi yendo a algún lado rodeado de toooooda esta gente cuando le llega uno y le pega tres tiros mal daos.

Y digo mal daos porque en el siguiente plano se ve que se los ha dado en otro sitio distinto a donde se los dieron antes. Además que le cambia la gente de alrededor en menos de un segundo.

Así que nada más empezar se lo cargan pero como ves que la peli dura 3 horazas y 3 minutazos te ves que le queda bastante al tema porque no van ni 10 minutos.
Y así es porque empiezan a contar la vida de este hombre desde cuando estaba en Sudáfrica donde los británicos, que son mu remalos ellos, tratan fatal a los que no son blancos. Así que Gandhi organiza una revuelta donde quema los pases de ciudadanía de las personas no blancas ya que él cree en la igualdad entre los hombres.
Claro, este mensaje tan incendiario (espero que hayáis pillado el ingenisísimo juego de palabras sólo a la altura de Matías Prats) le lleva a recibir más palos que una estera y a la cárcel pero al convertirse en un símbolo de la revuelta lo sueltan en un tris y consigue que revoquen esa ley. Aplausos. Bravos. Hurras. Birras. Campeonato de barra horizontal. Birras. Birras. Birras. Barra. Birras. Birras. Birras. Resaca. Pota. Pota. Sobar. Pota. Birra. Pota. Birra. Birra. Minipota. Currar.
Tras esto se pira a la India, de donde es él. Nada más llegar todos los grupos independentistas (debéis saber, amiguitos, que en estos tiempos India pertenecía al Imperio británico. Este dato espero que sea muy clarificador para todos nuestros amiguitos del Progressive) se lo rifan y le ofrecen tickets restaurant e incluso seguro dental (Lisa necesita un aparato) para que se una a ellos. Pero él es un alma libre que no puede ser enjaulada (metafóricamente porque ya ha recogido unos cuantos jabones en las trenas de Sudáfrica) y decide recorrer la India para ver cómo vive la gente. Ver cómo está el tema.
Tras hacerse cargo de cómo está el percal sucede de tó: decide convocar una huelga general, los británicos le detienen cada 2×3 (Carrefour), matan los ingleses a 1516 manifestantes pacíficos, los hindúes empiezan a matar británicos, hace Gandhi una huelga de hambre para que no lo hagan,… Fueron años loquísimos.

En una de estas que no estaba en la cárcel convoca una marcha para coger sal, algo que estaba prohibido ya que los derechos de extracción eran exclusivamente de los ingleses. Pero al final consigue cogerla y cunde el ejemplo como la pólvora por todo el país. Los británicos que no saben que hacer deciden volver a encerrarlo que es algo que les ha funcionado estupendamente. ¡Ah! Es algo que nunca les ha funcionado, pero bueno. A la trena con él. ¡Yo actúo, no pienso!
Así que con la tontería de las huelgas de hambre, la no violencia y dejarse dar palos hasta que los británicos se cansen consiguen la independencia. Pero hete aquí que ahora los musulmanes quieren separarse de ellos y formar Pakistán, Gandhi dice que vivir todos en armonía y cogiditos de la mano es mejor, que patatín que patatán. Al final se monta una revuelta popular que lo único que consigue es que haya muertes. Gandhi hace otra vez una huelga de hambre con lo que consigue detener las peleas pero al final se independiza Pakistán de India.
Al poco decide ir a Pakistán de visita pero parece que alguien tenía resquemor con él y lo mata de tres tiros mal daos como vimos antes.

Conclusión:
La peli no está mal pero es tan larga que te aburre. De hecho la tuve que ver en dos partes y ninguna después de comer nada porque me sobaba sino.

Los actores muy bien, sobre todo Ben Kingsley que hace un papelazo al igual que hizo de Schindler en la lista de y es que este hombre parece que está hecho para hacer papeles de bonachón porque los clava. Tanto es así que la segunda venida del Señor será para hacer de este hombre en su biopic. De hecho se llevó el Oscar a mejor actor por este papel.

Esta peli se llevó nada menos que 8 oscars en total:

1980 Oscar a la mejor película Gandhi Ganador
1980 Oscar a la mejor dirección Richard Attenborough Ganador
1980 Oscar al mejor actor Ben Kingsley Ganador
1980 Oscar al mejor guión original John Briley Ganador
1980 Oscar a la mejor fotografía Ronnie Taylor, Billy Williams Ganador
1980 Oscar al mejor diseño de vestuario John Bloom, Bhanu Athaiya Ganadores
1980 Oscar a la mejor dirección artística Stuart Craig,Bob Laing,Michael Seirton Ganadores
1980 Oscar al mejor montaje John Bloom Ganador

Sólo una cosa más que decir: Birra.

Por: Gran Cabeza.

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