Critica de Planeta prohibido.

La peli se desarrolla en una época futura bastante lejana a nuestros días, justo un par de años después de las Olimpiadas de Madrid. Estamos en el siglo XXIII.

La Humanidad ha dado unos pasos agigantados en el desarrollo científico: producen naves espaciales que se desplazan a la velocidad de la diarrea -la velocidad más rápida del Universo porque antes de que enciendas la luz ya te has cagao- (son las famosas naves iUFO de Apple); teletransportes con forma de tubico que cuando las usas suena el soniquete del afilaor mix y sientes un reconfortante cosquilleo en las gónadas debido a la radiación  (las conocidas iTube); cámaras de fotos ultrarrápidas capaces de fotografiar a una mujer con la boca cerrada (las novísimas iPhoto); retretes con chorritos de colores y chorros de aire directos a tu ojaio para dejarte el culo fresquer y sin tarzanetes (los irremplazables iNodoro),…

Una vez puestos en situación temporal situémonos físicamente: en la inmensidad del espacio se desplaza la nave espacial Planetas Unidos C-57D. Se dirige al planeta Alderaan Altair IV para buscar a unos tripulantes perdidos por culpa del TomTom que sólo tenía los mapas de La Tierra, La Luna y Marte D´or, Ciudad de Vacaciones.

Eso sí, los tripulantes se perdieron hace unos 20 años y todavía no los han rescatado. Para que se quejen los del Alakrana…

Llámame adivino si quieres pero me da que mu vivos, mu vivos no van a estar los supervivientes ¿eh?

Altair IV es un planeta sin civilizar y con condiciones de vida similares a la Tierra (lo que viene a decir que  tienes 0 gastos en decorados y los de rodaje se ahorran el tener que currarse un traje espacial arrejuntando durante 6 meses el papel de plata de los bocatas del recreo de sus hijos). De manera que el planeta es hostil, con seres extraños, paisajes cuasidesérticos… no hay dudas, han aterrizado en Huelva.

 

Afueras de Matalascañas City.

Una vez llegan al planeta el Comandante John Adams (Leslie Nielsen) contacta con Morbius (Walter Pidgeon), filólogo. Un tipo que fue enviado en esa expedición y les dice de mu malas maneras que él no compra enciclopedias y que se piren que allí no ha pasado nada. Ellos dicen que ya que están allí que les firme el albarán y ya de paso ven si algún alieno se ha comío a los otros miembros de la expedición que más vale que sea así porque sino nos hemos dado el viajecito en balde.

Una vez aterrizan en el planeta les va a recoger el típico sobrino-robot que va a recoger a todos los tíos del Mundo al aeropuerto. Se trata de “Robby, the robot”. Sí, es algo tan chorra como llamar a un perro “Toby, el perro”. Este personaje nos lo quieren colar por robot pero realmente es una lata de berberechos de 2,18m manejado por Frankie Darro (jijiji).

No me quiero ni imaginar lo triste que tiene que ser una cena de Navidad con la familia de este hombre, donde se encuentra el bonachón de Frankie con su cuñado Jerry, famoso yuppy de Niu Yor:

Cuñado triunfador: Hombre, Frankie ¡cuánto tiempo! ¿Qué tal te va todo?

Avergonzado Frankie: Pues la verdad es que…

Cuñado conquistador: Espera un momento ¿Cómo? ¡No! ¡No! ¡Te he dicho que vendas! ¡Vende! ¡Véndelo todo! Eso es. Adiós… perdona cuñado, ¿me decías?

Deshorando Frankie: Sí, que he encontrado trabajo en el cine de…

Cuñado metrosexual: Dame un momento, cuñado. ¡Compra! ¡Compra! Sí, quiero toda la caña de azúcar de China, eso es. Toda. Ejem. Qué bueno que hayas encontrado trabajo en el cine, ¡vas a ser famoso, Frankie! Seguro que tu personaje entrará en los anales del Cine junto con el de Norman Bates, Rhett Butler y Darth Vader (sí, frikis, ya sé que en esta época aún no existía Star Wars). ¿Qué papel haces?

Pagafantas Frankie: Pues me meto en una lata con lucecitas e interpreto a un robot con michelines.

Nelson de los Simpsons: ¡Já-ja!

Cuñado altamente follable: Em *cof, cof*… ¿has probado el cordero?  (jijiji) ¡Está realmente bueno! (¡Perdedor!)

 

Tanto Actor´s Studio pa ná.

El robot les lleva hasta la casa del Doctor de filología Morbius que vive mejor que un funcionario sindicalista llamado Borja Mari Borbón porque tiene un gran chalezazo para él solo que sería la envidia de la bancada socialista.

Bien, es aquí cuando se ve que realmente la peli es una peli de ciencia-ficción carente totalmente de un planteamiento lógico y ausente de toda base científica porque es absolutamente IMPOSIBLE que un FILÓLOGO llegue a vivir en un CHALÉ con PISCINA. ¡Eso no se lo cree nadie! Por mucho que esté basado en el futuro y en otro planeta. IMPOSIBLE totalmente. A lo más que puede aspirar es un puente con un río con peces flotando de costao.

El filólogo mochales les cuenta que todos los supervivientes murieron cuando trataban de salir del planeta. Sólo quedaron él, su mujer (que más tarde y en extrañas circunstancias también murió) y su hija. Sólo falta que salga la señora Fletcher para que se sepa que efectivamente hay un crimen gordo detrás de esto…

Su hija que tiene 19 años y se llama Altaira (Anne Francis), está más buena que los caramelos Drácula y no ha conocido varón porque más que ná se han muerto todos.

Parece que la tripulación de la nave quieren solucionarlo metiéndole un pollazo y enseñarla cómo funcionan the love things. Ellos esperan que con erótico resultado pero John Adams quiere evitarlo por el bien de la moral y porque la quiere para sí, que para algo es el que manda aquí ¡cojona!

 

El filólogo dice que en ese planeta los nativos, los Krell, tenían un desarrollo científico del copón bendito que le hacía correrse por las noches del gusto y que gracias a ello, por eso un filólogo vive tan bien. Vamos, que ni por esas es creíble, coño.

Al poco como ven que no hay nada que hacer (la flor de la hija ya ha sido destruído too much) pues se van a ir pero parece ser que alguien les ha robado por la noche una pieza importante de la nave y no pueden irse.  ¿Quién habrá sido? ¿El doctor? ¿La zorruna pero inocente hija? ¿Robby Atún Calvo the robot? ¿La Señorita Fletcher? Para saber esto y más cosas les digo que la vean ustedes que tampoco está mal aunque muy, muuuuy de su época. Aquí la tienen para ver:

http://beta.vreel.net/watch_1008.html

 

Esta peli está basado, de manera mu libre (y con muchos porros de por medio), en el texto de “La Tempestad” de Shakespeare pero como es lógico llevada al espacio, metiendo robots y cosas mil quedándola very better.

Quizá lo más extraño es ver a Leslie Nielsen -que es uno de esos actores que ha sido viejo siempre, como Michael Caine- que cada vez que lo ves te esperas que diga o haga una tontá y entonces no te tomas en serio en ningún momento lo que hace. Además va con un traje rojo reventón que tampoco ayuda mucho. El resto de actores no desentonan, cumplen su cometido a la perfección. Eso sí, lo que es actuar actúan como el culo pero no desentonan.

También quisiera destacar que esta peli fue la primera aparición de “Robby the robot” en una película. Parece que se hizo tan popular que incluso se ha convertido en un icono de la ciencia-ficción y salió en muchas otras pelis y series de televisión como “Dimensión desconocida”, “Perdidos en el espacio”, “Vacaciones en el mar” e incluso en “Colombo”.

Los efectos especiales he leído por algún sitio que incluso obtuvieron una nominación pero no sé ni a qué premios ni si fue a la categoría de mejor banda sonora o ni si es verdad. Y la escena mejor hecha, en la que se ve al mostro atacando la nave la realizó Disney, al igual que los disparicos de los protas que, por cierto, queda graciosísimo ver como retroceden ellos mismos los brazos como si el arma de juguete que tienen encima fuera un arma potentísima con una retrocesión capaz de partir el brazo de Chuache.

Un monstruo que aguanta 3 Billones de voltios contra pistolicas láser. Agárrate a la brocha que te quito la escalera.

Lo mejor de la película sin duda es la minifalda de Anne Francis. Punto.

Por: Gran Cabeza.

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