Crítica de The Road.

¡Ay, Señor! Llévate al niño pronto.

Lo que tantos borracos con orines en sus pantalones y barbars-pota nos habían vaticinado finalmente se ha visto cumplido: hay luz, fuego, destrucción, a nuestros enemigos hay que vencer luchando hasta el finaaaaaaaaaaal en la Tierra. Ha llegado el Apocalipsis.

Mira que nos avisó este buen hombre.

Pues sí, el Mundo se ha ido al cagarro. No se sabe si ha sido debido al agotamiento de los combustibles fósiles, una pandemia, una guerra nuclear o la presidencia europea de Zapatero. Lo que sabemos es que ha muerto gente a cholón y los pocos seres humanos que quedan o están locos debido a la carencia de un sistema social estable y cierta tranquilidad o están buscando a los congéneres que quedan para comérselos. Estos últimos seguramente sean vegetarianos que al quedarse sin verduritas se han pasado a la carne por la puerta grande con gran ansia he inquina.

¿Por más hambre que tuvieras te podrías comer a cualquiera?

¿A CUALQUIERA?

Así que pintan bastos y un padre (Vigo-Orensen) y su hijo van hacia la costa usense para ver si allí están las cosas mejor que en la ciudad, como hacen los del IMSERSO. Realizan el largo y sufrido camino en su confortable BMW Houston (un carro de la compra del Hacendado cargado de mierdas) encontrándose con diferentes personas  (para haber un apocalipsis se encuentran a mucha gente en un bosque perdido de la mano de Dios) que les trataran de manera hostil-hostil-indiferente-hostil-hostil-hostil-agresiva. Pero siempre salen airososos gracias a los desvelos y saber hacer del preocupado padre.

Jomío, enróscate bien el gorrico lanas que luego te me resfrías y ya das bastante asquete como para encima verte con las dos velillas.

El hijo para agradecer la preocupación de su padre se hace el muerto, pone los ojos en blanco  mientras recita todas las declinaciones del rosa-rosae a la par que agita el cuerpo violentamente a modo de espasmos y se mete magnesio en la boca. Todo un espectáculo.

La peli no está mal, pero mezcla partes muy interesantes y buenas con otras de si llego a ver la peli después de comer me quedo sopistan. Además hay una cosa que no entiendo es que esta peli tiene más susurros y jadeos que una peli de Rocco Sifredi enculando a Kunetsova.

Que vale que estén en peligro pero es que cuando están solos sin nadie también están ahí a sotto voce. Mí no entender.

En cuanto a los actores: Viggo lo hace bastante correcto e incluso bien pero es que el niño es realmente lamentable. Hace de un chaval de 6 años (él tiene 13-14 cuando hizo la peli) y si llegan a cambiarlo en algún momento por un modelado de arcilla de una bosta de vaca no lo hubiera notado. Actúa peor que Macario. Pero es que se le junta todo al zagal: el doblaje de este personaje es malísimo porque le ponen una voz de un chico que ya tiene los bajos reververeciendo hace tiempo y además su personaje da grimilla porque más inútil y tonto no puede ser. Está constantemente balbuceando. Parece Rainman pero como no hay ningún casino cerca para saber si es “especial” pues simplemente lo dejamos en que es gilipollas. Punto.

Robert Duvall sale ná y menos al igual que Charlize Theron que hace de la mujer de Viggo y sale unos 7 minutos tirando para lo alto pero eso no quita que nos sirva de excusa para poner una afoto suya:

Aquí cuando iba a grabar su anuncio de burbujita de Freixenet.

La ambientación y fotografía de la peli es realmente brutal, excelente. Está grabada en un lugar desértico (Polaris World) que transmite una gran sensación de intranquilidad y desasosiego. Un trabajo muy bueno de Javier Aguirresarobe.

Concluyendo, una peli interesante que se queda en normal por los altibajos y un final mu suavecito.

Por: Gran Cabeza.