Crítica de Cube.

Has tenido una de esas noches golfas, golfas de cierrabares-pandillero haciendo hidalgos hasta con las fuentes y los chinaquers vende-bocatas. Llegas a tu casa y tras hacer un rato el Ray Charles dándote con todos los muebles del comedor camino a tu cuarto, finalmente consigues tumbarte tirarte en tu cama. Ay, pero, ¡oh campos de soledad! ¡Oh, mustios collados!, ¿Qué ocurre? ¿Qué cojones pasa aquí?¿Güot de fak its japenin? Tu cama se ha convertido en un barco a la deriva y se mueve más que la cama de El Exorcista. Además tú en breve te vas a parecer a la niña de la pota que vas a echar.

Te repites por quinquillésima vez que no vas a volver a beber nuncaenlavidaloprometoporlomássagradoestavesíquesíquelocumploquemeestoyponiendomalisimodelamuerteymesubeunaarcadadelcopóooooooon. Fijo que todo ha sido por culpa de esos malditos cubitos de hielo. Maldita Isabel II y toda su puta dinastía. Pero ni sacando todo lo malo que llevas dentro (mediante el sistema de la pota va, pota viene, mancha en el cuello del pijama incluida) te sientes mejor. Estás mareadísimo. Lo mejor en estos casos es tomarse un alkaseltzser o hacerse un Kurt Kobain pero como ya el barco ha partido del puerto lo mejor que puedes hacer es echar el ancla tirando tu pie a tierra y tratar de sobar entre ola y ola o morir de una puta vez que para estar así mejor irse pal´corral de los quietos.

Una vez te levantas a eso de las 3 para comer te sientes extraño ya que te has levantado de motu propi y no gracias a que tu madre ha entrado en tu cuarto pasando la aspiradora. Tras un breve momento de confusión enfocas bien tu mirada y te encuentras en un sitio totalmente distinto a tu cuarto: ves a 4 tipos que llevan puestos los babis de la guardería y estáis en una especie de sala cúbica con luces blancas y muy espacioso. “Jooooooooder, al final sí que fui a ese jodido after”. Pero al rato observas que no hay ni barra, ni gogó alguna pero eso sí, las 2 tías que hay son dos fetos malayos como en estos antros de perversión. Pero vamos, que lo que es tu cuarto ná de ná.

Les preguntas a los demás tipos que cómo han llegado hasta allí y ninguno sabe responderte: que si salí a cenar con mi mujer y mira dónde he acabado, que me dijeron que las mujeres eran malas pero no me esperaba tanto; que si estaba sacando al perro y al ir a recoger el zosco me dio un vahído y ahora me veo aquí,… La cosa es que estáis encerrados en una estructura con forma de cubo. Pero un cubo del copón bendito conformado a su vez por otros pequeños cubitos: tiene nada menos que 26 cubos por arista para ser exactos. Dando un montante de 17.576 cubos en total, eso tiene más cubitos que el congelador de una gasolinera.

Pero ¿este cubo qué pinta? ¿A qué mente maquiavélica se le ha ocurrido esto? ¿Con qué motivo? Todas estas preguntas no tienen respuesta en la peli ni se insinúa pero estoy seguro que el ejército usense le encargó al vasco de Bricomanía un macetero “generoso” para que sus soldados pudieran guardar sus plantas favoritas durante las campañas en el desierto y mira lo que les montó el chacho. Esa es la explicación. Fijo.

Volvamos al susodicho cubo. El cubito parece un tablero de “La Herencia de Tía Agatha” marca Acme ya que tiene más trampas que la chaqueta de Juan Tamaríz. Además las trampas son mortales, pero mu peligrosas no son ya que de todos los que mueren sólo uno lo hace debido realmente a las trampas y además el que lo hace es, ni más ni menos, que el experto en fugas jajajaja. Amos a ver, ¿tú eres el experto en fugarse de los sitios y eres el único que muere con una trampa? Pero chacho, ¿nadie te dijo que no es bueno hinchar el currículum vitae con cosas que no sabes hacer? ¡Que luego si te cogen para el puesto y no sabes hacer lo que has puesto mira lo que pasa! ¡Eso es! ¡Muerto por gas! ¡Así que recordad niños, si no tenéis un nivel de Fugas Medio no lo pongáis!

Porque esa es otra: todos los que están encerrados en el cubo es porque son expertos en algo: experto en fugas (jijiji), matemáticas, ecuaciones coponianas, diseñador de la estructura del cubo, doctora y el policía. Sí, sí, policía que no pinta nada pero como vieron que las trampas del cubo no matan mucho pues meten a éste para compensar porque jode a unos pocos. Es mentarle a su muchachada y se coge el cesto de las chufas, se le va el pancho y empieza a joder a los demás a base de bien.

¿Podrán escapar nuestros héroes del mortal cubo? ¿Lo impedirá el policía? ¿Morirá alguno? ¿Todos? Eso sólo hay un modo de saberlo, preguntando a alguien que lo haya visto o viéndola a la de yarl.

La peli está bastante bien grabada y con unos medios muy escasos (costó 4 meses de no tomar el desayuno en el bar para el director). Las actuaciones son correctas aunque hay algunos personajes que no me termino de creer (ese poli justiciero que se vuelve taruta sin ningún sentido…).

La música ambienta realmente bien las situaciones y aumenta más si cabe la sensación de agobio para el espectador que puede llegar a unos niveles realmente altos. Abstenerse yayos salvo que tengan una buena fortuna y un heredero necesitado.

Con esto y un bizcocho terminamos y qué mejor para el cierre que contar con una firma invitada. Ni más ni menos que el grandioso y adorado ¡Forges! Que en su apretada agenda  ha tenido el honor de hacernos un huequecito para darnos esta suya para nuestro blog:

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… Vale, no es Forges, es Skarmentus pero sé auqnue no lo reconozcáis que lo habéis descubierto porque no ha puesto ningún “Proclamo” en toda la tira. Sino a ver si distinguíais a uno y a otro porque son clavaos.

Por: Gran Cabeza.