Critica de Tyrannosaurus Azteca (Aztec Rex).

Ay, ustedes me sabrán disculpar la demora en subir una crítica nueva pero, como buen español que se precie dejé las cosas para última hora e iba “a despertarme muy tempranito para hacerlo en un peo” pero al final te despiertas ya cuando está terminando Saber vivir y no se tarda en hacer tan poco como esperabas.

Además justo a la hora de ponerme a ella mi megateclado inalámbrico heredado de mi hermano no ha tenido mejor idea que pillarse el puente. Así que le he dado al botoncito de sincronización y no funcionaba y, como todo ser humano ante una adversidad de este tipo en las que un botón nos toma el pelo, le he dado OTRA vez y no funcionaba. De manera que mi pensamiento lógico  me llevó a deducir que lo mejor que podía hacer si no había funcionado dándole dos veces era darle un MONTÓN de veces. Pero el teclado insistía en que nanai, así que he ido a comprobar las pilas para ver si están cargadas y no, no lo estaban. Y este teclado utiliza nada menos que 4 pilas, 4. Si para encontrar una sola las pasas putas imagina encontrar 4. La pila del mando siempre es un recurso, las dos de la Wii que como todos no la uso nunca y  ya sólo me faltaba una. Busqué por todas partes y nada porque por más que negocié con mi abuelo no conseguí que me diera la del marcapasos porque le era “de vida o muerte” y ¿lo mío no? Egoísta, luego querrá que le enterremos y tó.

En fin, al final tuve que tirar del teclado antiguo con su cablecito que será menos guay pero es más mejor, ottia.

Bueno, a lo que vamos. La peli de hoy es,… esto,… em, ¿cómo era?

Gracias Juancho. Pues sí, eso es, “Aztec rex”, también llamada “Tyrannosaurus azteca” y también conocida como “¿Pero qué puta mierda es esta?”

La peli se basa en la fórmula de los “What if…?” clásicos, es decir, “¿Qué pasaría si…?” que tantos planteamientos ridículos nos ha deparado. Pues este What if va de qué hubiera pasado si Hernán Cortés al ir a conquistar México se hubiera encontrado con un pueblo que hace sacrificios humanos a ¡un tyrannosaurio!

Sí, señora. Y este dinosaurio no es el simpático Nessi de los escoceses que se alimenta del dinero de los turistas gilipollas, no. Este dinosaurio se alimenta de… ¡corazones!

Mmmmmm, helado de corazón.

Y teniendo en cuenta que llevaban en esa época ya extintos la tira de siglos pues esto viene a demostrar que comer corazones es un régimen muy sano. Así que recordad niños, ¡menos comer fruta y verdura y más  comer corazones! (este consejo culinario ha sido avalado por Sara Montiel. Palabrita).

La cosa es que si el planteamiento del argumento ya es ridículo y bastante risible si a eso le sumas un despliegue de medios limitadísimo pues te queda una peli tipo zosco de vaca con diarrea de lo más cuco.

Lo primero es que los sacrificios de los indígenas se realizan en unas “pirámides” de cartón piedra

MUY parecidas a las de la última prueba del Humor Amarillo.

Yo no es que sepa mucho de historia pero me da que las pirámides aztecas eran más de esta manera:

que de esta otra:

Es que no hay color, es como comparar una cagarruta de paloma con el chorongo de un elefante: la idea es la misma, pero la cantidad y consistencia no.

Pero aparte de eso se nos presenta a Cortés con una horda de españoles para conquistar toooooodito México con nada menos que ¡6 conquistadores! y sus correspondientes doce cojonazos, claro.

Ramírez y Mendoza, vayan para el oeste y me lo conquistan todo. García y los demás vayanme al este y dénle lo suyo a los indígenas para ver si con suerte a eso de las 12 nos lo hemos conquistado todo.

Pero a esto hay que sumarle otra ida de pinza más: los actores actorazos. Ya no es que hable de su nula capacidad de actuación es que, vamos a ver, que es que en las filas de Cortés hay ¡un  papanamericano sudamericano! Pero ¿esto qué mierda es? ¡¡UN SUDAMERICANO!! ¿Qué pasa? ¿Se conquista a sí mismo? ¿Es su propio tataratataratataratataratatarabuelo? ¡¡¡UN SUDAMERICANO!!! ¡Joder! Que es que el que interpreta ese personaje es un actor estadounidense pero con ascendencia hispana y ¡joder, claro que se nota, coño!

Hola, muy buenas, me llamo Osvaldo José y le llamaba para ofrecerle una tarifa nueva para su celular.

Pero, entonces si hay sudamericanos en las filas de Cortés ¿a quién leches conquistan para que no se note tanto? Pues, em…

A nepalíes… Sí, resulta que la actriz es nepalí con ascendencia hindú y australiana que eso queda de México tirando para el extranjero a mano derecha. Además que poco parecido tiene con las sudamericanas con esos ojos rasgaetes. Eso sí, el padre de la tribu parece que da algo más el pego.

Con esa carusa y ese moreno y ese colgante tan prechioso… y esa bandera alemana, claro.

Si dejamos el tema de actores y nos centramos en los efectos especiales hemos de decir que es aquí donde se fue todo el presupuesto de la peli y eso se nota: se contrató el servicio de los Skywalker Studios y se consultó con James Cameron para conseguir la mejor tecnología que hubiera disponible durante el rodaje de la peli. Y la verdad es que es asombroso los resultados.

Le pega un suspiro y padentro.
Quizá tendrías que haberlo hecho, tontolpijo.
La primera regla siempre es la peor.

Como véis todo apunta a puta mierda y no os equivoquéis, lo es. Pero vamos que para echarte unas risas te sirve perfectamente. Además parece que es una producida por la cadena SyFy donde son muy dados a tirar el dinero hacer pelis arriesgadas como esta y de semejante calidad. De manera que seguramente caigan más para este, nuestro blog.

Por cierto, hay desnudos y fornicios pero de esos en los que no se ven ná. Paja quinceañero.

Si queréis disfrutarla aquí la tenéis online:

http://www.megavideo.com/?v=F5LZHOXT

Hala cascala.

Por: Gran Cabeza.