Mi destino no estaba en esa nave.

“Mi destino no estaba en esa nave”

Entrevista en exclusiva para El Blogbuster con el Noveno Pasajero, el primero que se quedó fuera de la nave NOSTROMO, la nave de Alien.

F.P. durante nuestra entrevista exclusiva.

Parece un hombre tranquilo y su forma de hablar así lo confirma: “los muy hijos de puta se reían de mis iniciales, es lo primero que nos dice F.P. “y tu Paquito … ¿qué has estudiado?, y todo el comedor estallaba en carcajadas“. Amigo de sus amigos, a las buenas es muy bueno pero a las malas …, nos cuenta por qué se quedó fuera: “cuando fui a subir a la nave sonó la alarma de sobrepeso, y me quedé fuera. Y claro, como siempre he sido un poco grueso, se puede imaginar el cachondeo“.

Después de tantos años ya no guarda rencor y recuerda a sus compañeros con nostalgia: “que panda de cabrones, más de una vez estuve tentado de liarme a tiros con ellos. Y la que sobrevivió, no me extraña que lo hiciera porque era mala como el demonio“. Consternado continúa con la historia, con la voz entrecortada por el llanto: “ya le dije al gilipollas ese que no saliera de la nave, que no sabíamos lo que podía haber fuera, pero como el se las daba de valiente … No me he reído más que el día que le salió el bicho de la tripa. Imbécil“.

Rememorando a sus compañero reconoce con alivio que no había llegado su hora: “Mi destino no estaba en esa nave, no, mi destino era encontrar a una mujer que me trata como una mierda, tener unos hijos que solo me quieren para que les pague los caprichos y una suegra que me hace la vida imposible. Joder, ¡tenía que haber subido a esa nave!“. Dándose cabezazos contra la mesa y la sangre saliendo a borbotones de una de sus cejas se derrumba y nos confiesa que se siente culpable por lo que pasó en ese viaje: “hijos de puta, hasta para morirse tienen suerte. Y yo aquí aguantando a mi familia, que eso no es familia ni es nada“, y acabada la entrevista, se despide de nosotros y emprende el camino de vuelta. Vemos en su rostro la marca dejada por la pérdida de tantos amigos, o de la cordura, que ni siquiera el tiempo puede borrar.

Por: Gutural Boy.