Critica de Skyline.

Empieza con aires grandilocuentes a lo “Perdidos” con un avión pero enseguida uno se da cuenta que son los espectadores los que están ‘Perdidos’. “Skyline”, y agárrense los testículos antes de que se les caigan al suelo o se los aspire un alienígena, es capaz de meter (todo junto y con calzador extraterrestre) a “Independence Day”, “La guerra de los mundos”, “Monstruoso”, “Transformers”, “District 9”, “The Earth Dies Screaming” y “Yo hice a Roque III” en una trituradora intergaláctica y con vocación de videojuego. Digo “Yo hice a Roque III” y no “2001: Una odisea del espacio” porque, pese a que tiene momento ‘simio’ a cámara lenta, juraría que lo que hace el protagonista es una ‘roquetina’ en toda regla.

Es de sobra conocido que las bolsas escrotales tienen una gran elasticidad. Aquí, la mano del productor sale de la pantalla para tocarnos la entrepierna y estirar, ante el estupor generalizado, nuestras bolsas e intentar abducirnos con una edwoodiana producción con efectos especiales más que competentes (los directores son especialistas en efectos visuales con un currículum excelente). Pero se le olvidan algo: el creador de joyas como “Plan 9 From Outer Space” no tenía medios ni actores pero sus películas tenían algo, que no tiene la película de los hermanos Strause, denominado encanto.

 

DROGAS NO.

“Skyline” cita en su tráiler a Stephen Hawking y su frase «Si los extraterrestres alguna vez nos visitan pienso que será como cuando Cristóbal Colón desembarcó en América». Aquí los ‘colonizadores’ vienen si calaveras y pretenden darnos por el ‘colón’ con un juego de luces sacado de la discoteca ibicenca de Pocholo. Al parecer te hipnotiza, te pone la cara como si vieras la filmo de Uwe Boll y te dan vientos… aunque no explica por qué la gente chilla si… ¡está hipnotizada! Quedará bien, digo yo. El asedio al que son sometidos sus protagonistas es infinitamente inferior al de la Pantoja por los medios de comunicación así… poco o nada de miedo puede dar una película que ya hemos visto en cualquier programa que contiene la parrilla de Telecinco.

 

Oh, my God! ¡No he gradado la última gala de Gran Hermano!

Se habla que su final es de guasa pero denota que “Skyline” es la ‘intro’ más larga y patética de un videojuego que espero que nunca veamos. O tal vez sea y signifique esa línea del cielo donde hay que mandar con una patada en el culo a sus creadores.

 

Estas Discotecas de Diseño no son como las de antes...

Por: Maldito Bastardo.