Critica de Los Mercenarios (The explendgaybles).

Secuencia eliminada del guión de “The Expendables” por ser demasiado heterosexual:

EXTERIOR. NOCHE. TERRAZA PUTI-FASHION EN LA ISLA DE VILENA.

Sí, hace mucho, muchísimo calor pero todo está repleto de color en un clarísimo homenaje a la saga de acción más destroyer del nuevo siglo: “Sexo en Nueva York”. Sí, podéis chillar tod@s.

JASON STATHAM

(con una lima de uñas rosa de Hello Kitty afilando su picudo cuchillo)

Camarero, una Pepsi Light.

CAMARERO

Uy, eso súper Mari-gay…

JET LI

(probándose sus plantillas de Dolce y Gabbana Crece/Aumenta tu Estatura)

Camarero, una cerveza con limón.

CAMARERO

Jo, un medio-hombre. Eso es medio-gayer a no más poder…

DOLPH LUNDGREN

(leyéndose el episodio ‘Pelos’ de la biografía no autorizada de Lady Gaga)

Camarero, un tinto de verano.

CAMARERO

Ja, eso pierde aceite cantidad…

RANDY COUTURE y TERRY CREW

(Terry le mete a Randy su orejita de coliflor con la lengua y Randy le mide asombrado la punta del cañón de Terry) (Hablan al unísono)

Camarero, nos pones dos Bitter Kas.

CAMARERO

Ju-ju, eso súper-y-doblemente-mariquita…

SYLVESTER STALLONE

(inyectándose Botox hasta en el glande)

Mira camarero, yo y mis amigos somos muy machotes. Pero que mucho y encima somos mercenarios. Vamos a prender fuego a tu *uta terraza de verano, tirotear a todos y cada uno de los *odidos camareros y clientes dos veces, apuñalares la *odida cabeza cinco, meteros explosivos hasta *ulo y traer la democracia a esta *ierda de república bananera de los *ojones para poner la *uta bandera de los Estados Unidos de América y salvar a la chica. ¿¡Ha quedado claro!?

CAMARERO

Ahhhhg, pareces hasta un verdadero macho cuando te pones así. ¿Olvidamos todo lo anterior si no me clavo y os la clavo mucho?

SYLVESTER STALLONE

(en plan julandrón)

Vale, pero me traes un zumo de papaya rebajado con gotitas de Ginger Ale y que no se te olvide un rabito de hierbabuena… bandido.


¡Atención! ¡Llega la película con más acción del año después de “Sexo en Nueva York 2”! Desde “Un chihuahua en Beverly Hills” no se veía ninguna película tan absolutamente atronadora y peluda.
No sé por qué se ha montado tanta revolución homófoba en EEUU con “
Phillip Morris ¡Te quiero!” cuando “Los mercenarios (The Expendables)” es seguramente doblemente gay. Muchos ya le han puesto el apodo de “The Expendgaybles”. La historia de amor entre Stallone y Statham es tan clamorosa como paródica y sus escarceos amorosos en la intimidad son muy manifiestos. Esos toqueteos y miradas son absolutamente gayer y además cuando Stallone ve a Rourke lo primero que hace es quitarse la camisa y ponerse de espaldas… Desde luego después del Ken de “Toy Story 3” y la polémica generada por la última de Jim Carrey no esperaba encontrar que la película más doblemente-gayer del año fuera “Los mercenarios (The Expendgaybles)”. Para colmo van en moto… y todos sabemos el aceite que pierden…
Y es que cuando juntas a mucho machuno puede que la testosterona se suba demasiado a la cabeza y se consiga el efecto contrario… Y es que con tanto
macho-macho-men al final la película se hace gayer total.

 

Así, así, clávame-la por detrás…

Yo me la esperaba el revival-homenaje-paródico que nos habían vendido pero es una simplista cinta de petardos y sobredosis de acción con un 10% de coñas y secuencia antológica para el recuerdo pero parece que Stallone rinde un mayor tributo a “Viernes 13” que a las películas de acción que pretende homenajear.  Olvídense de Couture y Crews porque no dan la talla, manden a la basura a los villanos de pacotilla con 0.0% de carisma y mucho más al ineficaz personaje secundario que interpreta Rourke. Su simplista aparición se reduce a la secuencia lacrimógena de viejos traumas pasados y golpe de conciencia… que desde que a uno le nominan a los premios de la Academia hay que cumplir. Sobre todo si el premio te lo birla un personaje ¡gay!
Todo recala en las perracas de Stallone, Lundgren, Li y Statham y es ahí donde la película muestra todas sus armas (también gays) con cuádruple ración de yoyas, disparos de atrezzo y explosiones demoledoras. Y por supuesto pintalabios a juego.
De acuerdo puede que funcione, pero creo que muchos confunden competencia con eficacia. Esto no es un homenaje sino un monumento al Orgullo Gay y a la clavada… de cuchillo.

Cartel alternativo y Orgullo Gayer de Stallone.

La cinta posee todos los clichés posibles y es precisamente su punto más débil ya que no se ríe de los mismos. No faltan chicas y rescates con malos tratos previos, villano con gafas de sol y ayudantes de pega, dictador y ejército y, por supuesto, escape en helicóptero final. Las explosiones y los tiroteos ya estaban en el pack.
Finalmente queda descafeinada por sobredosis de lugares comunes, porque le falta mucho más humor y su homenaje se convierte en más de lo mismo pero multiplicando el papel de héroe.

¿Es Rocky, es Rambo...? No es Super-Gayer.

Pero una secuencia magistral y antológica en una iglesia con puerta luminosa (sí, no digan “Lost” porque puede que el guión de Dave Callaham y Sylvester Stallone sea previo) reúne a los tres pesos pesados del cine de acción: Willis, Stallone y Schwarzenegger. Todo para lanzarse pullas sobre peso, edad, estiramientos y con frase genial de Willis: «¿No iréis a comeros la polla delante de mí?».
Aunque parece que después de ver “Los mercenarios (The Expendgaybles)” Stallone practica únicamente la automamada.

Por: Maldito Bastardo.