Alarma en el expreso.

Que no os engañe el póster de la peli, no se trata del secuestro de la jovencita por dos veteranos con bigotito y mirada lasciva, a la par que atractivos hombres, que se la llevan al compartimento de un tren donde realizan diversos actos sexuales culminando en un multitudinario gang-bang en el que se unen los viajeros de los compartimentos adyacentes, el mozo de las maletas, barman del coche-restaurante, revisor y los maquinistas, no.

Se trata de una peli de Alfred Hitchcock (la po**a de Hitch) que es capaz de hacer de la averiguación de quién se ha bufado durante la cena familiar de Acción de Gracias en todo un entretenimiento muy bien atado. Todos pueden tener un motivo para haberlo hecho ya que todos han comido las fabes del barco y castaña de postre y él te lo describe minuciosamente y aguantando la tensión hasta el bufido final.

El análisi:

La peli comienza con que todos los pasajeros (ingleses por más señas) de un tren deben hospedarse en un hotel debido a que les ha pillado un temporal y no pueden seguir viajando. Todo esto les pilla mientras estaban cruzando un país tercermundista del este de Europa llamado Brandika (país cuyos núcleos principales son Cervecika, Vodkika y Resaquika) que es como el pueblo de uno pero con menos bares y con las mujeres LIGERAMENTE más cascudas y bigotudas (o de labio cosquilleante, como les gusta decir a ellas).

De manera que todos los pasajeros pasan la noche en un Sol Melià esperando a que el temporal pase pronto con el culo más apretado que los tornillos de un submarino para poder salir cuanto antes de esta tierra de gente bárbara, zafia e indisciplinada que no entiende de críquet y que sólo tienen un tipo de té (Hornimans).

En el hotel pasan los personajes la noche como pueden: unos la lían parda rompiendo cosas y arrojando las zurraspas contra los cristales y empapelados de las paredes, otros bailan, unos cuarentones folleteando alegremente haciendo un ruido parejo al de unas carracas metidas en un camión de cemento a todo meter… pero nos vamos a centrar en una pareja muy peculiar: los dos ingleses estirados.

¿Qué tienen de especiales estos dos para que nos centremos en ellos, se preguntarán? Pues verán, verán: lo primero es que el tren que debían coger era el anterior al que viajaban actualmente debido a que el otro lo perdieron porque se retrasaron al quedarse a escuchar EL HIMNO (no pierda ojo, astuto lector) DE BULGARIA (cágate, little parrot). Y es que consideraban una falta de respeto irse a coger su tren para volver a su tierra mientras sonaba el himno de un país totalmente ajeno a sus vidas habituales. Una vez llegan al hotel no les quedan habitaciones que ofrecerles y tienen que conformarse con la de la criada que les hace ojitos y tiene unas mamellas para poder mojar sobaos los dos y repetir 3 veces y tan grandes que todas las dudas las resolvía ella. Pero en vez de aprovechar esta inusitada oportunidad para mojar DESESTIMAN su oferta y se ofenden. Finalmente optan por irse a dormir al tren ellos dos SOLOS pero no les dejan debido a que en el tren no hay nadie debido al temporal (esto lo sabían ellos dos de sobra, ejem, ejem).

Finalmente van de mala gana a la habitación de la doncella, la cual entra para cambiarse de SOMBRERO y se escandalizan malamente. Tanto es así que se salen de la habitación. Además se tiran toda la peli hablando de críquet para ocultar su inclinación hacia otro tipo de “palos”.

Pero, ¿qué hay entre ellos? ¿Qué tipo de relación tienen cuando apagan la luz? Pues fijémonos en la siguiente escena en la que entra la doncella a su cuarto.

¿Quién osa interrumpir nuestra sado sesión de... lectura?

Vaya, vaya, alguien está en teticas y no creo que sea una fiesta de pijamas. Además, cuando se acerca al armario (ejem, ejem) la criada el otro tipo tapa al enteticado con un gesto protector que cualquiera que entienda algo de lenguaje animal claramente como: “¡quita, zorra, este sudoroso macho alfa es mío!”. Una vez se vuelve a marchar la doncella tras hacerles mil gestos nuevos denotando su deseo sexual por ambos el que no está descamisado se levanta a cerrar la puerta y…

Entre los dos sólo tenían ropa para uno.

Eso es, sin pantalones. Nada más que añadir, señoría.

Todo esto ocurre durante la primera noche, vamos que como se quedaran más… Además sucede un hecho muy importante: una vieja más simpática que las que salen en los anuncios de caramelos Solano está encandilada en su habitación escuchando de fondo cantar al veterano de la tuna de 72 tacos ya, al que sólo le quedaba 2º de Derecho Romano para aprobar la carrera, y que lleva toda la puta noche cantando la de “Clavelitos”. Finalmente alguien baja y lo mata pa´siempre con trágico fin para el tunero pero gran alivio para todos. Se ha hecho justicia pero parece que ese viejo tuno-gatuno era bastante importante para el devenir de la peli porque al morir suena el famoso recurso fílmico del ¡CHAN-CHAN! para que el espectador piense que algo mu malo acaba de pasar pero aún no se sabe porqué ¡CHAN, CHAN!

Al día siguiente ya no hay temporal y todos los viajeros vuelven al tren para seguir viajando pero mientras esperan en el andén alguien arroja una maceta de cartón piedra a la vieja de antes pero falla el tiro y remata de cabeza una chiquilla dejándose el occipital en el intento.

Una vez en el tren la vieja se encarga de la chiquilla y le da conversación poniéndole la cabeza locapero mientras la chiquilla se echa una siesta desaparece su nueva “amiga” y nadie la ha visto ni la recuerda (es una cualidad innata que tienen los viejos).  Tanto le dice la gente que no la ha visto que ella misma ya se empieza a creer que todo es fruto de su mente trastornada por el golpe que se ha llevado.

Pero empiezan a pasar cosas que parecen indicar que ella estaba en lo cierto. ¿Qué ha pasado con la vieja entonces? ¿Se ha bajado en Benidorm? ¿Ha ido al Casino de Torrelodones tocameloscojones? ¿Está en el servicio probándose una muestra gratuita de Indasec?

Conclusión:

Para saber qué es lo que ocurre nada mejor que verse la película que está bien y que tiene en su haber: monjas con tacones, magos catetos italianos, neurocirujanos psicópatas, espías, conflictos internacionales… ¡y más, mucho más!

Creo que ya sé quien ha encontrado mi pastillica azul.

Y cierre:

Frase de la película:

“Yo le tengo mucho cariño a los conejos pero no me caso con ellos”.

Hay hombres que sí.

Por: Gran Cabeza.

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