Mi experiencia en la Inauguración del 59º Festival de Cine de San Sebastián.

El pasado día 15 de septiembre se inauguró la 59ª Festival de Cine de San Sebastián y en Elblogbuster como somos gente conocida en el sector no tuvimos más que ponernos en contacto con la organización del Festival, identificarnos correctamente, hablarles de nuestro prestigio como blog que da a conocer y difunde el 7º arte, enumerarles todas nuestros logros y reconocimientos por nuestra labor y pagarles 50 euros como cualquier hijo de vecino para que nos dejaran pasar. Josdeputa.

La cosa es que tras tener las entradas nos dirigimos allí en Elblogbustermóvil, un Alvia precioso que por nuestro famosísimo despecho hacia los demás dejamos que se montaran otros pasajeros en él.

Aprovechando que unos cuantos colaboradores del blog estábamos allí (3 colaboradores y el hermano de un cuarto) por el Prestigioso Festival… vale, estábamos allí por los ricos, ricos pintxos de sitios como el Izkiña… pero aprovechando que estábamos por allí pues nos acercamos a la inauguración del Festival a ver qué se cocía.

Todo comenzó el jueves 14 que tomándonos un algo en el bar Atari (fijáos si están buenos los pintxos de aquí que les dedicaron una empresa de videojuegos y tó) pues Metomo dijo:

– Ese de ahí es Daniel Brühl.

– ¡No, no es Daniel Brühl! -puntualizó El Niño Topo por detrás de sus gafas con estratos de la suciedad que tenían- … ¡Sí, sí es Daniel Brühl! -dijo finalmente animado, pero para cuando quería ir hacia él para que le firmara un pecho ya quedaba demasiado lejos.

Además iba bien agarrao a una moza mu rica. Otro dato curioso Daniel Brühl realmente se llama Daniel César Martín Brühl González Domingo. Para que luego digan que no os enseño ná.

El propio día del Festival (el viernes) dije en plan de coña que vi a Héctor Alterio (vale, realmente dije “el viejo ese de los Alterio” pero ellos ya me comprendieron) pero lo dije en plan de coña porque creí que era una persona que se parecía mucho a él y, es bastante probable, que sí fuera Héctor de verdad ya que estuvo ese mismo día en el Festival por la noche. Si cuando me dicen que tengo que ir al oculista va a ser por algo…

El Festival se celebraba en el Teatro de la Kursaal a las 21:00 y nos recomendaron que fuéramos sobre las 19:00 porque ya se empieza a llenar de gente. Así que para allá fuimos y como no había mucha gente (quizá porque chispeaba) pues nos fuimos a tomarla esperando a que abrieran el teatro.

Los representantes de Elblogbuster dándolo todo esté donde esté la actualidad del cine.

Tras entrar finalmente en el Teatro ahí se sentaba uno al grito de “Maricón el último” y básicamente donde uno quisiera. Una vez dentro te das cuenta que la Kusaal seguramente fue diseñada por Jorge Guerra, el creador de Pin y Pon porque el espacio entre las distintas filas de asientos era minúsculo y te estaban todo el rato dando con el asiento de delante aunque no seas Tkachenko y si alguien quería ir al servicio levantaba a toda la fila. Ya que el teatro es así de chiquitito pon orinales o algo por fila, leches. Además íbamos tan “bien” vestidos que cada poco nos pedían la entrada y eso que llevábamos calzoncillos por debajo del pantalón y todo.

En un principio nos sentamos en una fila bastante próxima al escenario, pero nuevamente El Niño Topo dijo de cambiarnos de fila, ya que no veríamos nada debido a que teníamos al lado a la cámara-grúa de TVE que iba a estar todo el rato de acá para allá, de manera que nos cambiamos de sitio y nos movimos a unos asientos que parecían fabulosos pero, ¡ay! ¡era otra mentira! Estábamos al lado de unos focazos que se encendían cada vez que les daba la gana y que en vez de apuntar al escenario apuntaban a nuestras filas. Esto explicará como puedo venir moreno de San Sebastián si ha estado nublado.

Una vez ya dispuestos la Gala comenzó: Sonaban aplausos enlatados sin que NADIE del teatro aplaudiera para que la emisión por la tele quedara más chupilrendi, la presentación se hizo en español y en euskera pero cuando hablaban en éste lo hacían de manera MUY rápida de modo que parecía un mensaje satánico dicho al revés, salían una serie de actores y demás personajes que no reconoces a casi ninguno,…

Cositas a destacar de las intervenciones. Por ejemplo cuando subió Jonathan Rosenbaum, presidente del jurado de Nuevos Directores (una sección del Festival), andaba de manera desgarbada y que parecía que se iba a precipitar hacia delante en cualquier momento denotando que iba algo fino. Subió, dió gracias por el Festival y se bajó sin decir más. Con dos cojones.

Sólo le faltaba subir con un txacolí y un pintxo.

Subieron los directores chinos Liu Jiayin y Zhu Wen e intentaron hacer una gracia, pero claro, hasta que les tradujeron se les vió como 10 segundos nerviosetes en el escenario esperando a que la gente pillara el chiste. El chiste decía algo así como que para los asiáticos los caucásicos somos todos iguales. La gente se rió más por pena que por gracia.

A ver quién tiene cojones de decirme quién es Liu y quién es Zhu.

También subieron los hijos y la mujer del director francés Jacques Remy ¿?, porque echaban un ciclo de su filmografía durante el Festival. El hijo habló en francés, la mujer del director dijo básicamente lo mismo que su hijo pero en español y la hija no habló “porque va a decir lo mismo que nosotros” según dijo la señora. Una crack.

Al final ya casi de lo que viene a ser el festival salía una persona del jurado del festival y definía con UNA palabra cómo ve el futuro del cine. Algo bastante surrealista el ver a las personas del jurado para decir una sola palabra y cada uno en el idioma que Dios le dió al nacer. Eso era un batiburrillo que te dejaba con la cara desencajada al ver tanta tontería junta en la que participaban tanta gente famosa. Hasta que llegó Frances McDormand y dijo que para el futuro del cine lo que había que hacer era “¡más cojounes! ¡cojhones! ¡balls!”. La risión.

A un español con decirle "a que no hay cojones" ya nos tiene para hacer lo que quiera.

Tras todo esto se terminó la Inauguración y echaron la peli que abría la misma: Intruders de Juan Carlos Fresnadillo. En ella salían Clive Owen, Daniel Brühl (ejem), Héctor Alterio (ejem, ejem), Pilar López de Ayala y compañía. La gente de bien como a lo que iba era a salir por la tele y ser guays pues antes de que empezara la proyección se largaron pero los demás nos quedamos y eso de ver una peli con los actores de la misma estén viéndola a la vez que tú tiene su gracia.

La verdad es que me esperaba un cardo borriquero pero al final no estaba tan mal, se dejaba ver.

La cosa es que al finalizar la peli la gente aplaudía a los actores como si acabaran de ver El Padrino o Los Goonies y estuvieran Gordi, Sloth y compañía entre los asistentes.

Tras esto salimos al exterior de la sala y hay una marabunta de gente esperando sin avanzar. Tras sacar el codo a pasear llegamos a un punto en el que vimos que la gente no avanzaba porque estaba cortado el camino. No entendemos nada y vemos que es que estamos esperando a que los actores y el director de la peli salgan. Estoy seguro que algún reportero avispao habrá dicho que “el público asistente al teatro abarrotaba los pasillos esperando la salida de los actores y el director y fueron aclamados a su paso”. ¡No te jode! ¡Si no nos podíamos mover ni ir al servicio! Cabrones…

Y ya para redondear salimos y nos encontramos con Cristina Pedroche que quieras que no siempre te alegra.

Y eso fue todo. Cuando volvamos a San Sebastián (que lo haremos) no será precisamente para vers su Festival sino

Por: Gran Cabeza.