Critica de la saga Crepúsculo.

Maldito Bastardo ha conseguido gracias a su trabajo como reportero cañero de la Super Pop una gran exclusiva: ¡los diarios de Bella! ¡Sí! ¡La prota de Crepus! Jotía qué fueeeeeeeerte!!!!

Diario de Bella I: ¡Mi novio mató a la madre de Bambi!

He decido iniciar este diario porque se han producido cambios importantes en mi vida: me he ido a vivir con mi padre a un pueblo cercano a los Bosques de Mordor porque mi madre y mi nuevo padrastro me consideran demasiado panolis para Phoenix. Tienen razón: también lo soy aquí, en el cuarto culo del mundo y sin tuenti. Y entre lo tonta y torpe que soy voy y me encuentro con un maromo monumental. Sus hermanastros y él son lo más guay del insti y para ellos todos son chusma… pero yo sé que mi Ed me quiere hincar el diente. ¡Y espero que lo haga, que soy virgo y me pica hasta la compresa!

Mis ¡cuñaoooooos!

 Mi maromo me sube la adrenalina cada vez que me salva la vida y yo creo que le pongo porque soy la típica friqui blancuja a la que no le da el sol y aquí ni sale apenas. Me siento canina, salvaje, vacía y corrupta… y si me dijeran qué película me gustaría protagonizar diría sin pensarlo que una porno pero el destino hay querido que me encuentre en un drama romántico con vampiros vegetarianos de la Disney que huelen a algodón en vez de a sangre. Sí, mi maromo es vampiro y creo que mató a la madre de Bambi… Lo de tener novio vampiro estaba bien hasta que empezó a usar mis cosméticos. ¡Y para qué los quiere si no va a envejecer! Pero lo peor no son mis suegros vampiros ni mis nuevos cuñaos, aunque me miran como un sabroso pavo, sino unos vampiro-flautas, imitadores de los Black Eyed Peas, que me quieren oler y succionar… ¡y no sé en qué orden!

¡Qué blancuja estoy en esta afoto!

Pero mi Ed, que lee mentes menos la mía, me salva como siempre. Bueno, un poco tarde esta vez y acabo hecha polvo si echar un polvo. ¡Por favor! ¡Que esa pedorra de Sookie se tiró en la primera temporada de “True Blood” a medio pueblo! ¡Y yo, con lo tontita muerta de hambre que soy no sé ni tirarme un pedo! No sé, ese tal Jacob creo que me pone…

Diario de Bella II: Uy, se me aparece mi ex en cada esquina

No sé si voy a contarles algo con spoilers pero que sepan que el amor no tiene spoilers. Esta es mi triste vida de adolescente que existe en un anuncio de Loreal con una familia de vampiros. Me veo viejuna y me salen canas cada mañana pese a tener recién cumplidos 18 y encima va mi novio y me deja por ser vampiro y yo una triste mortal que sangra cada mes. Él se fue seguramente porque le ofrecieron un buen contrato para anunciar cosméticos con esos ojos almendrados que me volvieron loca, loca y loca. Ya hora estoy sola, sola y sola. ¡Qué depre! He dejado de comprar la Super Pop y pongo un mísero tweet al mes porque me duelen las entrañas enteras. Bueno, le mando correos electrónicos a una tipa que dio de baja la cuenta pero yo, sigo mandando y mandando, porque no sé si estoy tonta o enamorada. Para una protagonista de una película de vampiros es lo mismo. Se me escalofría la vida de lo plantada que me ha dejado mi vampiro y eso que le solté eso de: ‘Tú eres mi mundo’, que funciona en todos los culebrones baratos menos aquí.

Argh, con mi Jacob!

Lo peor es que encima se me aparece mi ex en cada esquina con efectos fantasmales y me da brico-consejos. ¡Pero si me has dejado cacho perro! ¡Odio el cine romántico! ¡Qué asco! Me quedo con películas con adrenalina como ‘Trompazos’ con gore a pistoletazos y me monto tríos pero lo peor es que ¡vivo en una película romántica!

Argh, con mi Ed!

He conocido a un chico nuevo que era amigo de toda la vida pero desde que se ha puesto cachas, se ha cortado el pelo para dejar de parecerse a Farruquito y se ha colocado un tatuaje molón estoy que me pierdo toda. Encima se ha juntado con los Latin Kings del Bosque Oscuro de Mordor. Luego está la ex del ex que me quería hacer ex en la primera parte de mis diarios y luego están los Lobos. No me dan miedo porque yo soy una loba y una cacho perra. Me encantan sus abdominales y cuando se transforman en perro-flautas con esteroides hasta en el rabo. Bueno, cola… No sé si es el monstruo adecuado para mí pero espero que mi ex vuelva cuando me ponga a hacer locuras. Lo mismo vuelve y me paga un viaje a Italia para conocer a sus abuelos pero en clase turista no, que me han dicho que se los comen allí. Es lo que tiene Italia: si eres cuasi-menor de edad y estás buenorra como yo te llama el presidente a una mansión para que te enseñe los colmillos y la estaca. Y es que debo ser tonta porque me meto de ‘Mágala’ a ‘Malobón’.

Diario de Bella III: Competición Loreal y Lobuna por la fragancia de mis bragas

Un Hombre Lobo descamisado se me quiere imprimar, una pelirroja vengativa me quiere devorar, alguien misterioso toca mi ropa interior, un hombre lobo musculado que forma parte de Los Vivancos del Bosque Negro de Mordor me quieren captar para su secta y que les compre desodorante y mi novio vampiro se quiere casar conmigo antes de convertirme en una choni. ¡Encima con tanto macho nadie me echa un polvo! Esta es mi vida, mi vida es amor y spoiler porque vivo atrapada en un estúpido drama romántico con colmillos, pelos y señales. ¡Que alguien me clave una estaca o me hinque el diente! ¡Pero que me haga algo! ¡Que voy por la tercera parte y sigo virgen!

¿Bigamia?

Decisiones, decisiones. Yo sé que siempre seré Bella y soy la prota de mi diario. Los Vivancos están sin pasta para comprar camisetas que ponerse y buscan patrocinador, una conspiración se ciñe sobre la familia de mi novio y prometido vampiro y yo, guarrilla de mí, estoy hecha un lío: ¿Pelo o imberbe? ¿Abdominal o tirillas? ¿Calor o frío? ¿Playa o Montaña? ¿Soy una Loba o no soy una Loba? ¿Me lo tiro o me los tiro? Ay, qué duro es estar eclipsada por tanto galán y tanto ambipur. Me lo pongo todo en las bragas y me huele el chichi a todo glamour. Ay, lobo, ay vampiro, cómeme to’ en menos de un suspiro.

¿O poligamia?

Diario de Bella IV (Parte I): ¡Mi bebé no es de Paquirrín!

La infancia sin tuenti no es infancia… pero al menos TENGO un vampiro que me muerde to’ y anuncia cosméticos en el Metadona y tú que me criticas… NO.  ¿Quién se casa a los dieciocho años virgen? Al parecer, servidora y la prótesis de cadera de La Duquesa de Alba… Y es que yo veo a mi vampiro en altar con su traje de franela y su sonrisa de hincar to’ er diente y me digo: llevo tres películas y media  (y una parodia) para echar un polvo en la luna de miel. ¡Ni que fuera una saga patrocinada por el Opus Dei! Y eso que no sé andar en tacones pero, ay mi maridillo, que lleva virgen 100 años y esperando meter… el anillo.

¡Que no estoy GORDA tía, tía, tía!

Pues yo pensaba que mi boda iba a ser en plan rollo de chicas vampiresas y lagartonas como “La boda de mi mejor amiga” o en su defecto “Resacón en Las Vegas” pero sin chino (que sale en mi parodia) ni mono (que era suplente de extra de hombre lobo) y al final la única mona que paga la china soy yo. Mi vida es un folletín con folleteo.  Me había visto todos los forniqueos entre Sookie y Bill de “True Blood” pero al final la cosa es echar un polvo exótico en lugar idílico de la muerte y no romperme el… cabecero ni el colchón. No sé pa’ qué me he casado aunque lo único bueno de tener un marido vampiro es que te hace la maleta con dos flux-flux de esos.

Pasión y Erección: híncame to'

Mi vida se ha convertido en una parodia de la polémica Ley del Aborto porque a mí nadie me avisó que los vampiros pudieran preñarte y que la vida de casada fuera tan aburrida. Y luego está mi ex y su chupa de cuero y su moto y lo buenorro que está… pero a mí me gustan pálidos y depilados y encima mi ex que no fue ex se tiene que pelear con Los Vivancos del Bosque Negro de Mordor por mí…  aunque más que lobos parecen jabalíes hormonados. Que si eres macho alfa, que si hay guerra civil, que si te imprimas con mi colección de muñecas Bratz, que si el Jacob llora-que-llora y le quiere echar el diente a mi Ed. ¡Un coñazo, vamos! ¡Tenía que haber hecho un trío y dejarme de tanta tontería!Todo el mundo quiere que aborte… que si es feto, que si es bebé, que si es feto-feto, que si es aberración… ¡Ni que fuera el hijo de Paquirrín! Aunque yo creo que mi niña es el propio Paquirrín crecidito porque vaya ceporra que está hecha.  Y me pongo de gorda y fea…  Ah… Dicen que el primer año de matrimonio es el más duro. ¡Ni que lo digas! Yo me casé para f-o-ll-a-r con mi maromo y no para protagonizar un anuncio de cosméticos y lentillas con cuatro aullidos y un paritorio en la periferia y quedarme muerta del disgusto. ¿O era del aburrimiento?

Por: Maldito Bastardo.