Critica de Hansel & Gretel. Cazadores de brujas: Hansel & Gretel. Cazadores de marujas.

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En plena moda de los hermanos Grimm, “Hansel & Gretel: Cazadores de brujas” llega como uno de los must-see del 2013. No, no es ironía… es un obligatorio cumplimiento del deber de bodrios con éxito en taquilla de este año… aunque se equivocaron en el título. ¿¡Brujas!? ¿De verdad que son brujas? Yo creo, que por su comportamiento y planes, son marujas… He visto las fauces de la muerte en las rebajas, en el trabajo, en el Metadona rodeado de marujas. ¡Eso sí que eran brujas… y marujas! Nos dicen que hay brujas buenas y malas… Las buenas no tienen que ir al dentista y son super-enrolladas y las malas son un cruce de Marilyn Manson y Mario Vaquerizo. Obviamente las buenas están buenorras… aunque ya teníamos constancia del dato por “Embrujadas”, Hermione Granger (cuando cumplió los 18, por supuesto), Sabrina (y no la que se enseñaba las peras en cada actuación sino la otra que enseñaba las peras en cada actuación), Charlize Theron y Julia Roberts en las revisiones de Blancanieves’ de 2012 o Cher, Susan Sarandon y Michelle Pfieffer en “La brujas de Eastwick”. Como ven, hay para todos los gustos, tamaños y grosores… pero aquí la bruja mala-y-presuntamente buenorra (cuando no está en modo Marilyn Manson) está interpretada por Famke Janssen. Lamentablemente parece una versión drag-queen de Mario Vaquerizo. ¡Y luego está lo de su nombre! Mucho soltar por esa boquita de piñón que tiene mil nombres y luego al final se llama Muriel. ¡Y no es Toni Collette o sale en “Agárralo como puedas 33 1/3: el insulto final!”! Me recuerda a Gracita Morales en “La ciudad no es para mí”: «Tanto Luchi, tanto Luchi y se llama Luciana». Lo dicho: Tanto Muriel, tanto Muriel y al final no es más que una maruja resentida.
¡Qué bien han crecido Hansel & Gretel comiendo casitas de dulces!
Por favor, esto no es original. Originales y rompederas, en su momento, fueron películas como “Capitán Kronos, cazador de vampiros” de la Hammer. Esto es (y parece) un spin-off de “Van Jensulin”. De hecho, comete el mismo error que la película de Stephen Sommers: no regala un mando de consola junto con la entrada para manejar a los personajes. Sí, a nadie le gusta ver las demos de los videojuegos. No faltan anacronismos por doquier y vestuario robado de un sex shop especializado en bondage. “Hansel & Gretel: Cazadores de brujas” es lo mismo de siempre: argumento de videojuego, personajes de videojuego, acción, diálogos y secuencias de… videojuego. Sin sorpresas y tan previsible como el trailer, el pecado de la película de Tommy Wirkola no es ofender ni defraudar ni ser un engaño (aunque hacer la misma película de siempre cambiando los personajes debería ser delito o llamarse mockbuster), sino que es imperdonable que no hayan contando con La Bruja Avería o al menos con La Bruja Lola. Lo dicho: ¡imperdonable!
La nueva danza kuduro va a pegar fuerte.

La nueva danza kuduro va a pegar fuerte.

La película trata de encajar en los moldes del cine comercial contemporáneo formado desde “Matrix” y aquí en su vertiente steampunk. Los cuentos ahora son violentos y reveladoramente históricos. Si Abraham Lincoln y Jesucristo han podido ser cazadores de no-muertos, entonces por supuesto Hansel y Gretel se pueden pasar la vida rastreando y masacrando brujas-y-marujas. Hansel, de hecho, fue el primer caso de diabetes documentado de la historia por comer mucho dulce… Tan gamberra como un eructo y tan ácida como la bilis, los trolls sirven a brujas… y al parecer también escribieron el guión de esta película. ¿De verdad que no es una parodia? La imagen de armas automáticas en cuento de hadas de Grimm con gente en caballo y sin luz eléctrica pero inventando es desfibrilador es tan delirante como diarréico. ¡Qué me (des)cago! Aún así, esperaba más cachondeo del director de “Zombis nazis (Dead Snow)” y no un argumento y cliffhangers tan estúpidos, irritantes y previsibles. En definitiva, para poner dos velas negras a sus responsables.
03Decir que está película da lo que se espera de ella es como caerte por un barranco y gritar antes de morir: este barranco da lo que ofrece. Efectivamente, “Hansel & Gretel: Cazadores de brujas” es morir… morir de la risa. O lo que es peor, morir de la vergüenza ajena o de los impactos continúos a tu cráneo y cerebro. Pero, en definitiva y al fin y al cabo, morir.
Por: Maldito Bastardo.