Critica de Un toque de canela.

Un_toque_de_canela

Estomagante, empachosa y diarreica.

Receta del Pastel de bodrio con un toque de agua fecal.
Póngase “La pasión turca” y “Hamman el baño turco” en remojo hasta que se desalen y pierdan todas las escenas eróticas (entiéndase por “erótico” los desnudos y folleteos). Coja un ramillete de películas con vejete sabio (sirve “Cinema Paraíso” pero también “Heidi”) y selecciónense todas las escenas de buenos consejos, sabiduría ancestral, miradas bondadosas y acrisolada experiencia en los misterios de la vida y añádanse crudas (use mascarilla porque este ingrediente suele provocar arcadas). Seleccione alguna película con familia gritona y niño pequeño (sirve “Léolo” gran reserva, pero también cualquier teleserie infecta) y seleccione las escenas de desayuno/comida/cena y los diálogos matrimoniales. Mézclese todo y deshuésese de cualquier atisbo de talento (si tiene dudas sobre lo que es talento, repase “Deliciosa Martha”, que carece de él por entero). Métalo todo al horno sin mayor preparación y manténgalo allí hasta que huela a quemado. Adórnese con mucha nata montada, merengue, tocino de cielo y cabello de ángel. Defeque encima y sírvalo tal cual a sus invitados.

Creo que tengo un problema con las películas que pasan en Estambul y otro aún mayor con las que se ambientan entre los fogones de una cocina. Esta peli me la regalaron unos amigos asegurándome que me iba a encantar: yo no sé qué concepto tienen de mí o si estaban de broma (creo que no) porque desde el primer minuto ya sabía yo por dónde iban a ir los tiros: idealización de la infancia, abuelete resabiado, niño sensible, astrofísico cocinillas, historia ridícula de amor frustrado, personajes inverosímiles, malas interpretaciones, guión relamido y, sobre todo, mucho sermoneo. En fin, que no me ha gustado nada y que me preocupa que alguien piense que esto me puede gustar (espero no quedarme sin amigos después de estas palabras).

Propuesta para un remake español:
Astrofísico/cocinero, galán un poco ajado: Imanol Arias
Amor frígido idealizado: Ana Duato
Abuelete: Torreiglesias, el de “Saber vivir”
Niño sensible: Cualquier niño de los que salen en anuncios de paté.
Guionista: Karlos Arguiñano
Director: Vicente Aranda (echándole bromuro en el café todas las mañanas, claro)

Por: Macarrones.