Critica de Mujercitas.

Que bien les ha quedado coloreado este fotograma. No se nota el pixel.

La peli arranca bastante fuerte ya que aparece un yayo cuatrocientoseurista que le comenta a la tendera del ultramarinos del pueblo que en la guerra (la de Secesión, esa guerra fraticida equivalente a nuestra Guerra Civil en lo que al cine usense se refiere en lo de pesaos que son de sacarla en todas las pelis) le han matado a 2 hijos, otro está herido que les dan arcadas cada vez que le ven y el otro está prisionero. La tendera, con el corazón en un puño y unos cojones vascos debajo del vestido, le dice: “¡Cuánto bien ha hecho usted por la patria!” Vamos a ver, te lo voy a volver a repetir, a ver si así lo pillas: te estoy diciendo que me han matao a dos, a otro le tenemos que poner un filete de ternera atado al cuello para que juegue el perro con él ya que nadie quiere acercársele y el otro está encerrado en una prisión turca con lo torpe que es el pobre cogiendo la pastillica de jabón y ¿me dices que te parece guay? ¿De qué coño vas? ¿Qué cojones dices?

Pero, ante la sorpresa de todos, el yayo no sólo no se mosquea, sino que llevado por la locura contagiosa de la tendera o con tal de hablar ¡qué caray!, le responde:”ni más ni menos de lo que debo, señora. De haber podido habría ido yo. Dices tú de mili…” Además dice que va a ir a visitar a su hijo el desvalido para darle la tabarra y más trabajo que para eso está la familia.

Tras este inciso que trata de mostrar el gran patriotismo que tiene esta gente en época de guerra (no hay nada que alegre más a un yanki que una buena guerra – banderitas con barras y estrellas aparte, claro) y la gran fe que tienen en Lincoln, se nos muestra la historia de una familia formada por la madre, 4 hijas -a cuál más y mejor desarrollada- y el pobre padre que está combatiendo en el frente. Las hijas están más ricas que los caramelos Drácula y es que este hombre tuvo 4 portentos, entre ellos ¡Elizabeth Taylor! Alabado sea.

¡Ay, omá!

¡Ay, omá!

Y también de June Allyson que vendrían a ser las Concha Velasco de la época de nuestros abuelos.

¡Te pone palote y no enseña ná!

¡Te pone palote y no enseña ná!

Parece que en su casa tienen todo el día puesto el Air Wick de marihuana porque siempre están bailando, cantando, riendo, se saludan como si llevaran 2 años sin verse cuando a lo mejor han vuelto de comprar el pan… Van de pobres pero ellas son felices, son andergraun, van a su bola, hacen lo que se les pasa por la chotera, tienen criada (algo contradictorio si dices que eres pobre, por lo menos mis 30 vecinos chinos del piso de arriba no lo tienen…), dan su comida a los más pobres, hacen obras de teatro en su casa sobreactuando más que Cañita Brava interpretando a Hamlet, tiran los trastos a mil chavales, van a fiestas de glamour… y todo esto siendo “pobres” y con un padre en el frente.

La familia con la criada reunida con el típico piano de pobre.

La familia con la criada reunida con el típico piano de pobre.

Va pasando el tiempo y se enteran de que el padre están en el hospital de la ciudad herido y se preocupan porque ven peligrar su ritmo de vida como se muera el páter. A la vez, porque las desgracias nunca vienen solas (la suegra viene con el suegro siempre), una de las hijas coge la escarlatina, pero a la hora de rezar a Dios por la salvación de alguien lo hacen sólo por la hermana y no por el padre hospitalizado. Brujas…

Al poco se mejoran ambos y van a la casa donde la vida sigue igual, es más, el padre está perfecto y no tiene ninguna secuela de la herida que casi lo mata en el hospital, cosas de la medicina y los guionistas, yatusabe.

Poco a poco todas se van enredando con jovenzuelos, cosa que a una hermana (Elizabeth Madremíacomoestá Taylor) que no pilla cacho no le hace gracia (como la típica amiga que se ve que se va a quedar solterona y trata de liar a sus demás amigas para que no se líen con ninguno y así ser todas solteronas como ella forever and ever) y trata de convencer a una para que no se casen para que así sean “felices como antes”. Ella le dice que guay pero en la siguiente escena ya se está casando…

En conclusión, al final todas se casan menos una que se muere pero que no recuerdo si era la misma de la escarlatina o no porque vaya peli más tostoncete, por Dios. Incluso se casa la que no quería que ninguna se casara. ¡ay, gorrión, que te he cazao!

Por: Gran Cabeza.

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